En un restaurante, el chef puede controlar muchos aspectos de la experiencia del comensal; desde los proveedores hasta la forma de cocinar y servir. Sin embargo, ahora con los domicilios cobrando relevancia y volviéndose una necesidad básica existen nuevos retos para asegurar que el consumidor reciba sus alimentos con la calidad que le prometemos.
3 factores que impactan en el viaje de tus platillos durante el servicio a domicilio
1. Consistencia y textura
Problema: la pasta con mucha salsa es uno de los platillos más difíciles de transportar en el servicio a domicilio, ya que las salsas pueden separarse o revolverse. La pasta podría seguir cocinándose mientras viaja empacada en una bolsa aislada, o puede absorber la salsa durante la entrega y convertirse en un platillo seco.
Solución: empaca la salsa y la pasta por separado, deja que el consumidor la revuelva antes de comérsela. También, puedes crear la salsa usando ingredientes como Knorr® Salsa Demiglace Profesional o agrégalo a tus salsas hechas desde cero para hacerlas más estables.
2. Temperatura y visuales
Problema: debido a los cambios de temperatura durante el transporte, la consistencia de platillos como sopas y guisos puede cambiar, haciendo que el platillo se vea menos atractivo. Los salteados pueden volverse menos vibrantes debido al deterioro de la salsa y a la humedad que puede condensarse, las verduras y ensaladas frescas pueden no llegar en condiciones óptimas debido a la transferencia de calor durante el transporte.
Solución: los ingredientes Knorr® contienen almidones modificados que pueden mantener la consistencia y la textura de su salsa. Para los platillos tradicionales podés usar Knorr® Base de Tomate Deshidratado que tiene un resultado natural, color y consistencia idea para todas tus preparaciones. Además, intentá usar encurtidos o tubérculos que resistan mejor el calor.
3. Empaquetado
Problema: además de garantizar la calidad de sus platillos, también se deben considerar los desafíos que se enfrentan durante el transporte real. Por ejemplo, los platillos a base de líquido pueden derramar y arruinar la experiencia gastronómica si no se empaquetan adecuadamente.
Solución: intentá usar un empaque a prueba de fugas para que los platillos lleguen a su destino sin abrirse ni derramarse. Alternativamente, mantén el empaque envuelto y sellado para minimizar las fugas y el desorden resultante de recipientes herméticamente cerrados.